El moho es un visitante silencioso que puede aparecer en cualquier época del año, pero durante el invierno su presencia se vuelve aún más común… y peligrosa. En ambientes cerrados, con poca ventilación y alta humedad, como sucede en los hogares durante los meses fríos, el moho encuentra el entorno ideal para crecer.
Y aunque muchas veces pase desapercibido, puede tener un impacto directo en tu salud y la de tu familia.
¿Qué es el moho?
El moho es un tipo de hongo que se desarrolla en lugares húmedos y con poca circulación de aire. Puede crecer en techos, paredes, baños, cocinas, ventanas e incluso en objetos como ropa o libros.
A simple vista puede verse como manchas oscuras o verdosas, pero también puede estar presente sin ser visible, especialmente si se esconde detrás de muebles o bajo alfombras.
¿Cómo afecta a la salud?
El moho libera esporas que flotan en el aire. Al inhalarlas, muchas personas (especialmente quienes tienen predisposición alérgica) pueden experimentar síntomas respiratorios como:
- Congestión o secreción nasal.
- Estornudos frecuentes.
- Tos seca persistente.
- Ojos llorosos o con picazón.
- Silbidos al respirar (sibilancias).
- Empeoramiento del asma.
En casos más severos o en personas con sistemas inmunes debilitados, también puede desencadenar infecciones respiratorias.
Los más vulnerables:
– Niños.
– Adultos mayores.
– Personas con asma o rinitis alérgica.
– Personas inmunocomprometidas.
¿Dónde suele aparecer en casa?
En invierno, al mantener la casa cerrada y usar calefacción, la condensación aumenta. Esto genera humedad, especialmente en:
- Baños mal ventilados.
- Cocinas sin extractor.
- Ventanas con marcos de madera.
- Paredes externas frías.
- Roperos u objetos almacenados.
Dato útil: si sentís un olor a humedad persistente, aunque no veas manchas, puede haber moho oculto.
¿Cómo prevenir su aparición?
- Ventilá diariamente las habitaciones, aunque sea por 10-15 minutos.
- Secá bien el baño después de ducharte y usá extractor si tenés.
- Evitá secar ropa dentro de la casa, o hacelo en un lugar ventilado.
- Revisá las paredes y esquinas regularmente para detectar manchas tempranas.
- Mantené la casa limpia y seca, especialmente en zonas frías y húmedas.
- Usá deshumidificadores si vivís en zonas con mucha humedad ambiental.
¿Cuándo consultar?
Si vos o alguien en tu familia presenta síntomas respiratorios frecuentes y ya descartaste otras causas como virus o resfríos, puede ser hora de consultar.
En Alergobioma contamos con estudios y profesionales que pueden ayudarte a identificar si el moho está afectando tu salud.




